El próximo año mi hija entra a medio mayor en el Sagrado Corazones de Alameda, así es que con mi polola dijimos que nuestra hija necesitaba urgente entrar a un jardín lo que queda del año, para que nos ayuden a sacarle los pañales antes de entrar al colegio. Una opción muy buena que vimos fue inscribirla en este jardín infantil que nos queda a pasos del departamento, por lo que pasarla a dejar y a buscar es una ventaja ya que ambos trabajamos en el centro de Santiago. Cuando lo visité, me di cuenta de que el equipo profesional es de primera y, hasta el momento, no he escucha o leído comentario malo alguno de esta institución, es por eso que me da confianza a la hora de entregar lo más ‘preciado que puede tener un padre, su hijo. Las instalaciones son grandes, cuenta con patio para el verano y las salas están siempre sin cortinas, por lo que siempre hay alguien viendo y velando por el cuidado de los niños. Las salas se calefaccionan, en invierno, durante las mañanas y mantienen el calor durante todo el día.